Aqui les dejamos un reportaje que se publico en la pagina elmanana.com.mx sobre el concierto que dio Moderatto hace algunos dias en Las Cananas Revolution Bar.

Ahogados de rock quedaron los fronterizos que acudieron al concierto de Moderatto en Las Cananas Revolution Bar, la noche del miércoles.

Fue una noche de euforia, de éxtasis musical que llevó a los fans a enloquecer con los éxitos de la banda creada en 1997 y que llegó a la frontera con su gira «Queremos Rock».

Minutos antes de que Bryan Amadeus, Mick Marcy, Xavi Moderatto, Roy Ochoa y Elohím Corona salieran al escenario, el laredense Mario Palos Jr. llamaba la atención con su peluca de 15 dólares que compró para estar ad hoc con la vestimenta de sus ídolos.

Maquillado por su tía Vange, el joven de 18 años, se tomaba las fotos del recuerdo con sus primas y amigas. Estaba emocionado por oír su tema predilecto.

«Me gusta la canción que cantaba Cristian Castro (‘No Podrás’)», explicó.

Sin embargo, la hora de rockear había llegado, eran las 12:15 de la medianoche, cuando los primeros sonidos metaleros se oyeron, y un grito enloquecedor llenó el lugar que ya estaba abarrotado.

Los ánimos se encendieron con los acordes de «Quemándome de Amor», e inmediatamente saltaron entre el público, celulares y cámaras digitales, para acompañar en el coro al vocalista que vistió camiseta blanca con saco negro y pantalón de mezclilla:

«Tú jugaste con fuego y encendiste mi corazón, ahora que no te tengo estoy quemándome de amor. Nananana…».

«Espero que esta noche estemos completamente ahogados… porque lo que viene es completamente ilegal», dijo Bryan, quien exhortaba a enloquecerse, a dejar de ser fresas y a sentir el rock’n roll, para dar paso a «Si Mi Delito es Rockear» (Me Declaro Culpable).

‘Queremos Rock’ Moderatto prendió el ambiente en Las Cananas Revolution Bar.

Y como a la banda le late el relajo, Bryan invitó a que lo acompañaran con sus palmas para cantar «Chavo de Onda», esto sirvió para que Jay de La Cueva, su nombre real, se diera cuenta que las únicas que sabían rockear esta noche eran las mujeres, «por eso nos dedicamos al rock’n roll para conocer chicas bonitas», dijo, mientras las féminas lanzaban un grito de emoción y dieran paso al tema que Moderatto cantó junto al Divo de Juárez, «De Mi Enamórate», en la serie de conciertos que ofreció Juan Gabriel en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México.

Sin descanso alguno, el primera voz explicó: «Hace mucho que no tocábamos en un lugar como en Las Cananas». Entonces le siguieron «Sin Ti» y un solo en batería con Elohím; ya el ambiente estaba en apogeo, pero Bryan no estaba conforme, luego de bromear y decir que era un público increíble, declaró:

«Necesito que pongan más desmadre en este lugar. El 50% lo pone Moderatto y el otro 50%, lo ponen ustedes».

Y la gente ayudó a corear: «Dame un beso-no no… Dame un beso-no no. Después de hacer la guerra haremos el amor. Es increíble que bien saben las caricias tras la reconciliación…».

El público estaba prendido con los covers; brincaron y se movieron con «Oh Mamá», aquel éxito que hizo famoso al argentino Pablito Ruiz, en 1989, cuando tenía 14 años.

El show estaba en éxtasis y el vocalista encendía más los ánimos: «Propongo que Las Cananas se convierta en hospital psiquiátrico». Invitó a sacudirse el estrés y sentir que ya estaban en vacaciones.

«Quiero que se suelten el pelo», dijo mientras se oía la música de esta canción.

Sin duda que el mejor acompañamiento del público con la banda mexicana llegó con «No Podrás», los asistentes cantaban y gritaban cada frase del tema que hizo famoso a Cristian Castro.

Luego siguió ese himno que según Moderatto ha tomado la muchachada actual, «Ya lo veía venir», para decir que todo en esta noche se había acabado.

Era la 1:20 de la mañana de ayer, cuando los fans gritaron: «¡No!». Y entre rechiflas, los cinco integrantes de la banda regresaron al escenario para brindar su mejor dosis de rock.

Era la segunda visita de Moderatto en Las Cananas, y Bryan Amadeus, quien aún no se iba, prometió regresar. Luego explicó lo difícil que es entender a las mujeres, un preámbulo que dio paso a «Mil Demonios».

El final se acercaba, mientras, entre los sonidos de la guitarra, bajo y batería se oía, «… me pone triste y sentimental. Es que no puedo dormir y ya no quiero vivir, por que me falta mi otra mitad…».

Qué mejor forma de cerrar el show, a la 1:45 de la mañana del Jueves Santo con «Sentimental», en versión larga y con el estilo del grupo que exprimió la energía de un público que demostró que sabe rockear.

Conciertos

Para consultar las últimas fechas entra a la página de Moderatto